GUÍA DEL VISITANTE
EL MEDIO FÍSICO
¿Dónde está el Parque Nacional de Timanfaya?
El Parque Nacional de Timanfaya está situado en la parte centro-occidental
de la isla de Lanzarote, en las Islas Canarias.
¿Cómo es el Parque Nacional de Timanfaya?
El Parque Nacional de Timanfaya se encuentra en un ambiente volcánico
espectacular. Se trata de un paraje inolvidable para todos los que
lo visitan, por su originalidad y belleza. Estos desolados paisajes
han sido colonizados por un universo vegetal y animal de gran valor
adaptativo. Todo ello es motivo más que suficiente para exigir
su protección y conservación.
Ecosistemas terrestres
De la combinación de los diferentes procesos magmáticos,
tanto por su antiguedad, extensión, como desarrollo vegetal, resulta
una cierta heterogeneidad espacial que se manifiesta en las diferentes
unidades ambientales que a continuación se citan:
- Conos y Hornitos: está constituido por el conjunto de
edificios volcánicos y pequeñas estructuras análogas,
que se caracterizan por sus paredes con fuertes pendientes donde la
vegetación queda reducida a la presencia de líquenes.
Este hábitat que comprende el 20% de la superficie del Parque,
es uno de los lugares de nidificación preferidos por la avifauna
debido a su inaccesibilidad.
- Mar de lavas: en conjunto está constituido por una
extensa superficie de distintos tipos de lava con ligerísimas
pendientes, presentando una superficie irregular con gran cantidad de
cuevas, tubos y cavidades. Comprendería el 70% del Parque aproximadamente
y la vegetación existente queda reducida a la comunidad liquénica
que tapiza grandes zonas de este biotopo.
- Tabaibal: abarca las superficies antiguas que no quedaron
cubiertas por lavas recientes. Destacamos el tabaibal de El Mojón,
con una cobertura vegetal del 75-80%. Si a su valor botánico
le unimos la capacidad de albergar las mejores representaciones de la
fauna que puebla el Parque, nos encontramos ante un área de gran
importancia para el Parque Nacional.
- Cultivos: encuadrados en el ambiente de lavas antiguas y constituidos
por pequeñas superficies situadas en los límites sur y
este del Parque, donde se desarrollan cultivos de frutales artesanales
sostenidos por labor humana.
- Playas y Acantilados: constituido por una pequeña franja
de terreno a lo largo de la costa del Parque, en su límite por
el occidente. La vegetación terrestre es escasa, restringiéndose
a especies de marcado carácter halófilo. Este biotopo
alberga importantes poblaciones de aves.
Acantilados de media altura
Lava
De esta clasificación general, se puede extraer una visión
global de los diferentes ambientes dentro de los límites del Parque
Nacional de Timanfaya. No obstante, bajo un punto de vista más
exhaustivo, se pueden realizar la siguiente diferenciación:
- Ambiente lavícola. Comprende la extensa superficie de
lavas y cenizas volcánicas emitidas en las erupciones históricas
de 1730-36 y 1824.
- Ambiente de lavas antiguas. Abarca las superficies antiguas
que no quedaron cubiertas por las lavas recientes. En Lanzarote se les
suele denominar "Islotes" aunque se les conoce internacionalmente
con el término "Kipuka".
- Ambiente cavernícola. Ocupa todo el subsuelo profundo
tanto de lavas recientes como de las más antiguas.
Estos tres ambientes esenciales no son unidades discretas sino que se
solapan entre sí. En cada uno de estos se pueden distinguir unidades
menores, tales como:
Hábitat Lavícola halófilo costero. Desde el límite
superior de la zona supralitoral hasta una docena de metros hacia el interior.
Excluye, por tanto, la franja intermareal, de la que hablaremos en los
ecosistemas marinos.
- Hábitat Lavícola halófilo de interior.
Desde el límite superior del hábitat anterior hasta varias
centenas de metros tierra adentro, donde la acción de la maresía
aún es notoria.
- Hábitat Lavícola de interior. Desde el límite
superior del hábitat anterior en adelante, siempre tierra adentro.
- Hábitat de Islote Costero. Desde el límite superior
de la zona supralitoral hasta una docena de metros tierra adentro, justo
donde comienza la dominancia de las fanerógamas.
- Hábitat de Islote de Interior. Desde el límite
superior del hábitat anterior en adelante.
- Hábitat Cavernícola de Entrada. En la boca de
las cuevas, desde la zona donde la luz solar deja de incidir directamente
hasta donde desaparece cualquier tipo de luminosidad.
- Hábitat Cavernícola Profundo. Desde el límite
más profundo del hábitat anterior, hasta las partes más
profundas de las cuevas donde la oscuridad es siempre absoluta.
Ecosistemas marinos
Desde el punto de vista geológico, el litoral del Parque Nacional
de Timanfaya es un buen ejemplo de la persistencia de dos procesos antagónicos
que condicionan el modelado de las costas expuestas de Canarias: por un
lado, la creación de nueva costa por terreno ganado al mar en las
erupciones y por otro, la fuerte erosión a que ésta se ve
sometida por efecto del oleaje.
Las principales formaciones que se pueden observar en el Litoral del Parque
Nacional de Timanfaya son:
- Bufaderos o hervideros. Espectaculares chorros de agua y espuma
ocasionados en gargantas por las que penetra el mar que de forma continua
azota violentamente la costa del Parque.
- Bajas. Grandes rocas desprendidas de las lenguas de lava por
la erosión marina, que afloran a la superficie a poca altura
y permanecen en continua inmersión en periodos de marea alta.
- Playas negras. Zonas donde existe acumulación de material
sedimentario; debido a las corrientes marinas se depositan arenas negras
de tipo volcánico.
- Lajas. Superficies de piedras horizontalmente orientadas y
bastante pulidas
De los principales ambientes marinos tipificados para el Archipiélago,
en el Parque Nacional se encuentran representados los siguientes:
- Piso Supralitoral: o zona de salpicaduras, en la que viven
organismos que nunca están sumergidos pero reciben la humedad
marina. La vegetación más representativa son algas cianofitas
del género Calothrix, mientras que en la fauna destacan el molusco
Littorina, la pulga de agua y el cangrejo rojo. Es característico
el predominio de una costa acantilada de alta exposición, que
produce un ensanchamiento de los niveles de este piso. Los charcos,
que son como bañeras de roca que quedan llenas de agua cuando
baja la marea, tienen dimensiones reducidas, pudiendo llegar a desaparecer
por evaporación.
- Piso Mesolitoral: en el Parque Nacional, el intermareal es
corto y poco representativo debido a la inclinación de la rasa
y las condiciones ambientales estresantes. La zona de mareas típica
es la de callaos o acantilado con pequeños escalones. En las
zonas rocosas la vegetación está dominada por algas cespitosas
(Gelidium) y en las zonas encharcadas la presencia de Corallina sp.
y Jania sp. es notable. En cuanto a la fauna, podemos encontrar burgados,
chuchangas y lapas; en las charcas aparecen camarones y cabosos.
- Piso Infralitoral: esta zona comprende a los organismos que
siempre están sumergidos y cuyo limite es aquel compatible con
la vida. Como consecuencia de unas condiciones ambientales homogéneas,
las comunidades que lo ocupan son muy estables.
La situación geográfica de Canarias, cerca de las costas
africanas y atlántico-europeas, y el hecho de encontrarse en el
paso de la rama descendiente de la corriente del Golfo (corriente fría
de Canarias), configuran al Archipiélago como una encrucijada de
influencias, lo que supone que entre su flora y su fauna se encuentren
especies de una procedencia muy diversa. Con estos condicionantes, es
fácil deducir que la costa del Parque puede ofrecer un alto número
de posibilidades para el estudio de los diferentes poblamientos que integran
la zona. La disposición de las bandas y la forma de crecimiento
de la vegetación es representativa de este tipo de costas rocosas,
de naturaleza basáltica y muy expuesta. Se han inventariado 105
especies de vegetales marinos, que representan un 21% del total de la
flora bentónica del Archipiélago.
EL MEDIO FÍSICO
Un parque eminentemente geológico
Este Parque Nacional representa el volcanismo reciente en las Islas
Canarias y comprende casi una cuarta parte de la superficie afectada por
las erupciones del siglo XVIII, en un proceso que se extendió
durante los años 1730 al 1736. El núcleo donde se
registraron las erupciones más importantes lo constituyen las
llamadas Montañas del Fuego o Timanfaya, donde en un espacio
de pocos Km2 pueden localizarse más de 25 cráteres.
Tras un periodo de calma, en 1824 se produjo una segunda fase de erupciones
dando lugar a la formación de los volcanes de Tinguaton, Tao
y Chinero, éste último enclavado dentro de los límites
del Parque Nacional de Timanfaya. Máximo exponente de este
tipo de erupciones volcánicas hacen de este Parque un lugar
único a nivel mundial. Reúne un conjunto de estructuras
geomorfológicas de gran diversidad a las que el clima ha ayudado
a conservar ya que los agentes metereológicos no influyen de
forma determinante sobre las mismas. Las principales estructuras son muy
variadas pudiéndose destacar por su alto interés
volcanológico las siguientes:
Hornitos: bocas eruptivas secundarias a través de las cuales
se produjeron expulsiones de lava y gases sin llegar a formar edificios
volcánicos de grandes dimensiones. El hornito más característico
del Parque Nacional de Timanfaya es el "Manto de la Virgen".
Hornito "Manto de la Virgen"
Tubos volcánicos: túneles volcánicos de diversa
longitud originados por ríos (coladas) de lava fluida que tras
su solidificación en superficie continúan fluyendo en su
interior dando lugar a rios de lava subterráneos. Una vez que finaliza
la emisión de lava, el nivel de la misma en el interior del tubo
desciende hasta desaparecer formándose un túnel volcánico.
En ocasiones parte del techo de estos tubos se desploman por inestabilidad
formando huecos llamados "jameos".
Tubo volcánico desde el cráter de Montaña Rajada
Mar de lavas: extensas superficies cubiertas de lavas de distinto
tipo, unas denominadas lavas tipo "aa" muy viscosas, que al
enfriarse forman una superficie áspera, rugosa e intransitable
conocida como "malpais", y otras denominadas "pahoe-hoe",
más fluidas, que presentan una superficie lisa o con ciertas rugosidades
que forman las llamadas "cordadas".
Lavas pahoe-hoe
Conos de cínder: edificios volcánicos cubiertos
en su totalidad por depósitos de material volcánico de pequeñas
dimensiones (piroclastos. Pyro= fuego; clasto= fragmento) y que corresponden
a las últimas fases eruptivas del volcán (fase estromboliana).
Un clima subdesértico
El clima de Lanzarote es subdesértico, caracterizado por la inexistencia
de una estación húmeda, con una pluviometría que
no rebasa los 200 mm, pero con frecuentes series de 3 ó 4 años
en que las precipitaciones apenas alcanzan los 60 mm, una temperatura
media anual alta (20,2ºC) y una amplitud térmica día-noche
considerable (9,1ºC).
Las lluvias suelen ser torrenciales y concentradas en pocas horas. Esta
escasez de lluvias queda amortiguada por la presencia de los vientos marinos,
que inciden sobre suelos capaces de retener gran parte de la humedad y
por unas fuertes rociadas nocturnas que aportan cantidades de aguas suficiente
para la supervivencia de muchas plantas.
El agua, un bien escaso
Una de las principales características del Parque Nacional de Timanfaya
es la falta de agua. No existe ningún curso de agua permanente,
intermitente o estacional, tampoco se encuentran charcas, ni aguas subterráneas.
Esto es debido al clima subdesértico de la isla de Lanzarote, sus
prolongadas sequías estivales y anuales, la especial orografía
de la isla y por la naturaleza de los materiales volcánicos al
estar poco consolidados.
Evolución de las precipitaciones en el Parque Nacional Timanfaya
volver
|